Escultura Contemporánea: Instalación Escultórica Redes.

Conclusiones sobre Redes.

Después de ocho meses entregados a Redes, por fin se presentó al público en la Galería de Arte Cartel de Granada. Una masiva afluencia de espectadores asistieron al acto.

En todo este tiempo trabajando en el proyecto, mi percepción sobre el Arte y en particular sobre el arte en colaboración, ha cobrado una fuerza renovada. Ya habíamos trabajado anteriormente con proyectos colaborativos en diferentes ámbitos sociales, sin embargo, con Redes por su magnitud, durabilidad en el tiempo y sus características singulares, me han dado una perspectiva diferente. El carácter internacional entraña una proporción diferente, ni mejor ni peor, sencillamente distinta. Es importante e interesante el sentido de lo local en la obra de arte y también lo global. Con esta pieza hemos presentado los dos, desde la individualidad de la persona que colabora en el proyecto, dándole ese carácter local, hasta lo colectivo que se presenta en el conjunto de la instalación, en un sentido social.

Con la inauguración de la exposición se cerró el ciclo, evidentemente no por completo, pues Redes es una Obra abierta que seguirá creciendo en el tiempo y en el espacio. No obstante, la gestión, desarrollo y ejecución de la escultura, encontró su sentido de ser una vez que el espectador toma conciencia de ella.

En anteriores post hemos hablado, más bien he ido teorizando sobre conceptos y entramados contenidos en el proyecto Redes. Hoy una vez que también el público, el espectador se ha apoderado de él, puedo sacar a relucir mis propias conclusiones, pero evidentemente no las únicas, ni mucho menos las verdaderas, entendidas éstas como verdades absolutas.

La percepción que tenemos sobre algo concreto, el tiempo y la experiencia me han enseñado que es distinta en cada uno de nosotros. Es por eso que hablaré de mis conclusiones y procuraré no usarlas como verdad absoluta.

En la presentación, tuve ocasión de intercambiar pensamientos, sensaciones, pareceres… con el público que miraba y estudiaba a Redes. Todos los planteamientos, conceptos y teorías que yo iba formulando en el desarrollo y proceso del proyecto, encontraban eco en el espectador. Eran perceptibles y la instalación era sensible de transmitirlas. La estética, desconcertaba al principio, quizás por no responder a ningún parámetro preestablecido, creando cierta inquietud. De alguna manera eso pretendía, pues en mi mente estaba la creación de una estética diferente y única, ante una manera distinta de hacer arte. También encontré a gente que no entendía un arte hecho por el público, por la sociedad, sin duda el sentido de individualidad en la creación artística está muy arraigado en nuestra sociedad. La Obra, no cabe duda creaba debate y eso es importante. La indiferencia en ningún caso fue la protagonista. Con la contemplación de la pieza era consciente del sentido de unidad, aun con unas grandes dimensiones y con una plástica compleja, incluso hiriente, la Instalación funciona como un todo. Invita, no cabe duda a la lectura individualizada de cada una de sus partes, de cada uno de los colaboradores, además de una lectura global.

Instalación escultórica, Redes, Exposición

Instalación escultórica, Redes, Vista parcial de la escultura.

Realizar un proyecto contando con una colaboración internacional, no ha sido fácil y sí, muy gratificante. La sociedad está tremendamente abierta y es muy receptiva a participar.

Mirando la instalación me percato del interés y el sentido que cobra articular los trabajos tan dispares coexistentes dentro de la pieza. En cierta manera es reflejo de las sociedades y de como éstas pueden cohabitar sin molestarse unas a otras, sencillamente por el compromiso y el respeto al espacio que cada cada una ocupa dentro del todo.

Ese respeto con el que yo he tratado la obra, en donde cada colaborador o colaboradora tiene su propia parcela, su dominio, como ocurre en el espacio virtual. Si contemplamos la totalidad, aparentemente parece un caos, una amalgama de papeles intervenidos que dialogan entre sí, sin ton ni son… sin embargo, si nos detenemos y observamos más en profundidad y con cuidado, descubrimos cierto orden, donde las intervenciones se ordenan por autores, donde las obras se interrelacionan unas con otras sin molestarse, donde la plasticidad, la composición y el juego compositivo tanto por contraste, como por armonía están presentes. 

Con Redes ocurre algo parecido a lo que podemos encontrar en cualquier modelo de comunidad, de sociedad, diálogos y convivencia. El espacio virtual por donde circula la información de Internet, es algo abstracto, otra dimensión, que puede que responda a unas leyes geométricas o tal vez todo lo contrario. Yo he representado ese espacio con una realidad inventada, con una forma concreta, con una materia determinada, una metáfora de lo imaginado. La instalación presenta  sólo un fragmento, de ahí que Redes siempre estará inacabada, soy consciente de su infinitud y eso me da perspectiva  de trabajo, de investigación y de proyección. Cuando me he quedado en soledad ante la obra, he recreado su continuidad. Como creador, no puedo seguir repitiendo esquemas, lógicamente Redes tiene que crecer con otra estética, tiene que reinventarse. He llegado a agotarme trabajando en este proyecto y sin embargo estoy deseando retomarlo,  sabiendo que nunca hallará fin. Que cuando me disponga a prolongarlo Redes encontrará otra forma y otra estética para seguir creciendo, ¡ apasionante !

Me interesa el proceso, el desarrollo que como proyecto tiene. Aquí encuentro un factor importante y es como impacta el arte en la sociedad. No es una pieza que un artista crea como individuo y la presenta a un público esperando algún tipo de reacción determinada. La instalación es producto también de ese público, donde además de espectador es coautor del objeto artístico, por tanto existe una relación extremadamente estrecha entre obra y espectador. Incluso un público que no ha participado directamente en la escultura, se identifica con ella, pues entiende que él podría perfectamente estar involucrado. Implicar a la sociedad en el objeto artístico, es darle cierta responsabilidad, es hacerle parte y eso curiosamente tiene sus consecuencias.

La percepción que se tiene ante algo cuando uno es parte lógicamente es más consciente y atenta que cuando uno ve pasar algo que le es ajeno.

Público contemplando Redes.

Instalación escultórica, espectador absorto y recreándose en el interior de Redes.

About A. Moreno

Hoy se encuentra trabajando en un proyecto artístico con marcado compromiso social. La obra de Augusto deja de hablar sobre sí misma para dar voz a la sociedad, es ésta quien se apodera del objeto artístico. En palabras del artista; “Yo trabajo con el espacio y la estética que considero más acertada en cada caso, los conceptos que el público escribe o dibuja en las servilletas. No altero, ni gestualidad ni contenidos.”

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