Escultura Contemporánea: Nuestro huerto…

Madurando la hortaliza… construyendo una escultura…

La creación de nuestro huerto, la atención y el cariño con que lo hemos tratado, han dado su fruto. Los tomates maduran sin cesar, nos juntamos con casi más de los que podemos consumir…. nos atiborramos de gazpacho, je, je… Los pimientos maduran también, pero no al ritmo de los tomates. Las lechugas ya han pasado a ser materia orgánica. Las fresas no han dado muy buen resultado, hemos recolectado poquísimas y no demasiado ricas, en fin, así son las cosas.

Un año más, una experiencia maravillosa. Darío con tan sólo tres años sabe lo que es sembrar y recolectar hortaliza. Yo conozco niñ@s que tienen 18 años y creen que los tomates crecen en los árboles…  que triste.

Escultura basada en el proceso de crecimiento, desarrollo y muerte de nuestro huerto.

Escultura basada en el proceso de crecimiento, desarrollo y muerte de nuestro huerto.

En la foto podéis apreciar que maravilla de tomates… y saben mejor. Esta experiencia sin duda acrecienta el acercamiento a las plantas, a la naturaleza. Observarlas, mirar y ver como desarrollan, como maduran de un día para otro te hacen sentir parte de un todo, del universo que compartimos todos los seres vivos. El amor, el respeto, la comprensión… se encuentran inmersos en lo natural, en el proceso de evolución. La relación de la flor con el insecto que hace posible la polinización o con el viento que la mece. El apego a la tierra que la alimenta y permite su crecimiento, al agua que sacia su sed. A su creador que se ocupa y preocupa con mimo y esmero de que todo esto suceda con la ayuda claro, de la propia naturaleza, la relación de las partes con el todo.

Sin lugar a dudas, la escultura va tomando cuerpo, como cuando realizamos un dibujo; la mirada analítica escudriña todos los vericuetos de aquello que mira, de lo que dibuja. Lo estudia, lo analiza, en definitiva trata de comprender, como el científico que pasa horas tras el telescopio, observando en un principio, no se sabe qué… para posteriormente sustraer los secretos escondidos.

La escultura que responderá y será consecuencia de toda la marcha en el tiempo. Intentará protagonizar esos valores aprendidos en esta parte del proceso y de la obra. Su estética estará íntimamente ligada a su concepto, sujeta a la historia que cuenta y cuyo protagonista es la propia naturaleza y en ella, nuestra propia crónica.

Soy consciente de mi trabajo, de la dificultad que entraña y de lo que pretendo.  Llevar la vida al arte, el arte a la vida o sencillamente vivir la vida como arte.

El arte de vivir, como se dice popularmente, tiene un sentido profundo si lo pensamos detenidamente y somos conscientes de su significado real. Hoy tenemos la suerte de contar con una herramienta milagrosa; Internet. El tiempo y el espacio a nivel terrestre casi han desaparecido con su uso. Al instante sabemos lo que sucede en la otra parte del mundo, el tiempo y el espacio se desvanecen, como por arte de magia.

El arte cuenta con infinidad de caminos, con multitud de maneras de expresión, sin embargo, lo que tienen en común toda esta disparidad, es que todas hablan de la sociedad que habitan. El arte es conocimiento otra manera de conocimiento y como tal, investiga sobre el universo, sobre la existencia, intenta comprender y dar sentido a la vida, a la sociedad. El arte de ahora, por definición, es contemporáneo y esa contemporaneidad enlaza inevitablemente con su momento, histórico, social, político, económico…

La tecnología nos impulsa hacia adelante, creo que es fantástico, no obstante ese caminar y avanzar hacia el futuro no nos puede hacer olvidar nuestras raíces, nuestra naturaleza, sin la cual, por lo menos hoy por hoy, no es posible la vida. En el arte como en toda evolución, se dejan cosas atrás, como artista participo y tengo conciencia y voluntad de que así sea, pero no a toda costa.

Escultura basada en el proceso de crecimiento, desarrollo y muerte de nuestro huerto.

Escultura basada en el proceso de crecimiento, desarrollo y muerte de nuestro huerto.

Con esta obra pretendo crear conciencia sobre la naturaleza, sobre nuestra naturaleza como seres vivos, como humanos y como parte que somos de un todo. Tenemos la capacidad  de ser creadores, artistas por tanto. La relación de la vida y el arte están muy patentes en esta obra. Tod@s podemos sembrar, cuidar y recolectar, tan sólo necesitamos unos mínimos conocimientos y una gran ilusión y mucha intención. La escultura que realizo sencillamente recoge como objeto artístico todo lo creado hasta el momento. El objeto es parte, no lo es todo. Pienso en la necesidad personal que tengo por crear objetos, el hecho de ser escultor, el contacto con la materia, el manejar la mente y el cuerpo en la elaboración de artefactos, es quizás la diferencia con el resto que no sois escultores, por lo demás, tod@s somos igualmente creadores.

Es cierto, con el arte podemos abrir esos espacios vedados a otras maneras de conocimiento. Con esta pieza podemos repensar el sentido de creación, de creador,  la posibilidad que tiene todo ser humano a ser creador.  No hay límites en el acto creador, los límites nos lo ponemos nosotros mismos.

Jorge Oteiza , con sus cajas vacías llega a la negación del arte y por lo tanto al abandono de la escultura. Yo, quizás por la admiración que le tengo a este gran Escultor Vasco, recupero estas cajas, interpretándolas por su puesto y las lleno de vida, de historias y las consagro a espacios cargados de debate, de riesgos artísticos y de posibles consecuencias. 

Escultura Contemporánea: Limpiando mierda social….

¿ Espacio habitable ? Recolección, elaboración y acción.

Paseo con Darío, mi hijo de tres años. Vamos en busca de los caballos que andan sueltos por el monte, cerca de casa. Darío los adora y ya se ha hecho amigo de uno de ellos, lo reconoce. El potro, Chocolate, así le ha puesto en honor a un caballo enano que conoció en Cantabria, viene trotando nada más nos ve llegar.

Marta y yo amamos la Naturaleza, le hemos transmitido ese amor y respeto a nuestro hijo.

Fue en uno de estos paseos cuando le hice ver a Darío toda la basura que la gente tira muy descuidadamente por el monte. Restos de plástico, escombros, utensilios de casa…. y latas de bebida. Esas latas se oxidan rápido y se integran con el paisaje. Algunas están tan oxidadas que cuesta saber su procedencia. Le propuse a Darío que íbamos a recoger todas las que encontráramos y con ellas realizaríamos una escultura. Así empezamos a recolectar, latas que he denominado basura social.

Todo empezó como un juego, limpiando el monte de esa basura hiriente. No puedo entender la escasa conciencia, de ética, de educación, que tiene esa gente que arroja basura a la naturaleza. También es una cuestión estética, duele a la vista, encontrarse en el monte con plásticos, latas… despojos inservibles que tanto desentonan con su entorno.

escultura realizada con basura social, encontrada en este paisaje.

Escultura Contemporánea: paisaje donde encuentro la basura social, productos y elementos para elaborar una escultura

 En un principio era casi por enseñar y educar a mi hijo. La rabia y la impotencia de encontrarnos con toda esa mierda, pero lo peor, la actitud humana, la desfachatez, la desgana, el desinterés, adjetivos todos negativos, por esa falta de amor y mimo por nuestro entorno.

Sabéis que trabajamos en un arte social, dar voz a la sociedad a través del arte. Usar el arte para que el ciudadano/a, pueda expresarse. Desgraciadamente, en este proyecto escultórico, el/la ciudadano/a anónimo, con su basura social, también anónima, se expresan a través del arte. Aquí, no es la sociedad la que reivindica, soy yo, a través de la basura social, el que reivindica y crea un debate sobre como hacemos y cuidamos de nuestro entorno natural.

Hemos recolectado latas oxidadas encontradas en el paisaje. Con ellas he formado una pequeña montañita. Una red las cubre, como si hubieran sido cazadas, atrapadas.

escultura para un debate scionatural

fragmento de foto sobre proyecto escultórico, un arte recolector, una escultura solidaria

Quiero crear espacios. Con la fotografía, realizada en lugares donde hemos recolectado esa basura, las latas oxidadas, hacer interiores, con paisajes exteriores, es decir, habitáculos incómodos, donde el espacio central es ocupado por esa montaña de basura, rodeada por un paisaje artificioso, fotográfico, pero real.

Jorge Oteiza, escultor Vasco, con sus famosas cajas, llegó a la negación del arte. Espacios vacíos carentes de vida, geometrías planas, inertes, recuerdos de lo que hubo. Quiero recuperar esos espacios. Los planos, lisos, inertes, ahora aparecen movidos, como si tuviesen vida interior. El movimiento, consecuencia de vida. Estos espacios ya no están vacíos, ahora por el contrario, en ellos suceden cosas. La humanidad altera, para bien , para mal,  sugerencias de la habitabilidad de ese espacio, de quien lo habitó. La basura dejada, como testigo de esa secuencia de vida. Contacto con la naturaleza, con lo que hacemos en ella, la fotografía como testigo de ese espacio, de lo que ocurre en él, de cómo lo tratamos.

La evidencia del espacio dentro… en contraste con el espacio fuera, sin embargo, ese tono óxido, lo invade todo.

El arte como conocimiento, de nosotros como especie, del pensamiento humano, de nuestra debilidad, de nuestros límites, de nuestros errores, sin duda crear espacios de vida para la deliberación .

escultura para un debate scionatural

foto sobre proyecto escultórico, un arte recolector, una escultura solidaria

Dejarse llevar, no tener una idea preestablecida sobre acontecimiento alguno. La vida y una mente artística, creativa, abierta, despierta y sensible, nada más. Dejar que mi vida, entre en la forma de hacer y entender el arte.

Lo estético cobra importancia desde el pensamiento, la escultura es cuestión de pensamiento, el objeto desde el pensamiento transforma un espacio estético. En el objeto pesa tanto su concepto como su estética, ligada la una a la otra y una consecuencia de la anterior. El arte altera un espacio, para el pensamiento, para un placer estético, para un re-descubrir sobre algo que creemos saber,  con el arte da lugar a una percepción distinta sobre lo que creemos saber.

La belleza del pensamiento como acontecimiento estético, sin duda el objeto testigo físico de ese pensamiento.